Por qué se tapona una zaranda
El taponamiento ocurre cuando partículas de tamaño similar al hueco quedan atrapadas en él, o cuando el material húmedo o arcilloso se adhiere a la malla y bloquea el paso. Los factores más comunes son: material con más de 8% de humedad, presencia de arcillas plásticas, hueco de malla mal dimensionado, tensión insuficiente de la malla o vibración incorrecta del equipo.
Solución 1 — Cambiar el tipo de malla
Si el problema es crónico, el tipo de malla es probablemente incorrecto. Una malla autolimpiante cuyos alambres vibran de forma independiente es la solución definitiva para material húmedo o arcilloso. La malla tipo guitarra es una alternativa económica para material con humedad moderada.
Solución 2 — Revisar la tensión de la malla
Una malla mal tensionada vibra de forma incorrecta y favorece el taponamiento. Verifica que la malla esté instalada con contraflecha, que el caucho soporte esté en toda la longitud del bastidor y retensiona después de las primeras 10 horas de trabajo.
Solución 3 — Ajustar el hueco
Si el hueco es demasiado similar al tamaño del material, las partículas quedan atrapadas. Considera subir el hueco un 15-20% para reducir el fenómeno de encuñamiento.
Solución 4 — Revisar el ángulo y la amplitud de vibración
Un ángulo de vibración incorrecto hace que el material no avance bien sobre la malla. El ajuste correcto depende del equipo, pero en general ángulos entre 45° y 60° favorecen el transporte del material.
